
Inmigración: Regular e Irregular
El debate de la inmigración esta salpicado por un auténtico ejercicio de cinismo. Hablan de “buscar soluciones de fondo”
La inmigración entra por avión, carretera, cayucos y pateras no son más que una parte muy minoritaria, aunque sea la mas dramática y sobrecogedora. Los inmigrantes seguirán llegando por mas muros, verjas y patrulleras que pongan.
Los inmigrantes que trabajan en su mayoría en la construcción, servicio doméstico, agricultura o la hostelería trabajan en condiciones de miseria mientras los capitalista de turno hacen su acumulación o las acomodadas clases medias sustituyen con esa mano de obra inmigrante las guarderías o la atención de los mayores.
Los inmigrantes, en general, sin distinción de nacionalidades, están sin papeles porque el proceso de regularización quedó en manos de los empresarios. Otros muchos no han podido renovar sus tarjetas de residencia por el mismo motivo. La amenaza de expulsión empuja a que muchos trabajadores inmigrantes tengan que vivir en la clandestinidad y por lo tanto en la mayor dependencia de sus empleadores.
Más allá de las cifras debe destacarse una cuestión fundamental relativa a la inmigración en general: no hay una inmigración, hay muchos núcleos distintos de inmigrantes, diferenciados por muchas razones, de entrada por el origen y, ligados a él, la lengua y la cultura. Pero también por la situación jurídico-personal en la que se encuentren: es definitivo estar en situación regular o estar en situación irregular, es decir no tener permiso de residencia. Así, quien no tiene permiso de residencia está en peligro continuo de ser expulsado, y la perspectiva de la expulsión, de ser devuelto al país de origen, de perder el trabajo y a la familia le provoca una situación de inestabilidad y de angustia continua. Por tanto, la situación de regular e irregular es enormemente distinta.
Pero también dentro de los regulares hay situaciones muy diferentes: si llevan cinco años y tienen el permiso permanente, prácticamente están en condiciones de igualdad con los nacionales, salvo el derecho del voto, (de acuerdo al convenio de reciprocidad) pero si llevan uno o dos años están sometidos a la renovación de permiso aunque la igualdad jurídica es prácticamente la misma tienen una situación de precariedad muy superior, porque pueden caer en situación irregular si no obtienen la renovación.
Incluso entre los irregulares hay situaciones distintas de expulsión. La más dramática de todas que exigiría una solución legal, es la del extranjero que recibe una orden de expulsión judicial por que tiene un procedimiento penal, sin haber recaído sentencia condenatoria. otra orden de expulsión es la negación de autorización de residencia o de su renovación, quienes reciben la sanción administrativa y al pago de una multa y no con la expulsión.
El procedimiento de expulsión comienza cuando la Policía o la Inspección de Trabajo detecta a un inmigrante en situación irregular. Si no logra acreditar su residencia legal, la Delegación del Gobierno abre el trámite de expulsión, cuyo contenido se remite al interesado para que abandone el país voluntariamente. En caso de no hacerlo, la Policía hace cumplir la orden de expulsión. Pero acotando que los inmigrantes al momento de su detención tienen derechos, (como todo ciudadano al ser detenidos), a contar con un abogado, a ser reconocido por un médico y a que se comunique la detención a un familiar, en el tiempo máximo de detención será de 72 horas.
En los últimos años (2000 al 2008) se tramitaron, en La Rioja, 3.507 expedientes de expulsión de personas que no solamente son irregulares, pero a las que no se ha devuelto a su país por distintas razones (porque su país está en condiciones de guerra, porque no se les encuentra o porque el viaje es muy caro).
Es un número importante de personas que están en condiciones casi dramáticas, porque desde el punto de vista legal no pueden hacer absolutamente nada. Finalmente también hay que tener en cuenta la situación personal de muchos inmigrantes, con las dificultades de acceso al mercado de trabajo, a la vivienda, y la presencia de familias desestructuradas por no haber podido completar el proceso de reagrupación. Por tanto, existe una enorme pluralidad de situaciones en la inmigración y ello significa que para cada grupo, cada estatus y cada persona se necesita una solución distinta o un tratamiento distinto también desde el punto de vista educativo. Además de destacar la diversidad existente en el fenómeno de la inmigración debe reseñarse su carácter general y permanente. Por un lado, la inmigración afecta a todos los ámbitos de la vida.
Por ello debe ser tratada de manera transversal, no se pueden buscar soluciones sólo en un ámbito sin tener en cuenta los demás. Ello significa que dentro de lo que se pueda, no deben crearse servicios especiales para inmigrantes, sino tratarlos como toda la población que se encuentra en su misma situación, salvo cuando se trata evidentemente de algún factor específico.
Por otro lado, la inmigración es un fenómeno permanente no coyuntural. Por distintas razones en las que no podemos detenernos, la inmigración seguirá creciendo en los próximos años y una mayoría formará parte definitiva de la sociedad española.
A todo esto la cuarta reforma, que se pretende hacer a la Ley sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros en España sorteó el día 17 de septiembre del 2009 su primer escollo parlamentario, siendo los puntos más polémicos, en temas como:
Internamiento. Aumenta el periodo máximo de permanencia en los Centros de Internamiento de los irregulares de
Reagrupación. endurecimiento de los requisitos para la reagrupación familiar vulnerando "el derecho a vivir en familia reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos", facilitando situaciones de desprotección de personas dependientes que necesitan del cuidado de sus familiares
Violencia de género. Las inmigrantes en situación irregular que denuncien haber sido víctimas de violencia de género y obtengan una orden de protección podrán lograr una autorización provisional de residencia y trabajo hasta que se dicte la sentencia.
En La Rioja, hace falta un Pacto entre las organizaciones de inmigrantes, las organizaciones y colectivos sindicales
No olvidemos que los procesos migratorios en la historia han sido siempre en la mayoría de los casos desde los países de desarrollo hacia los más desarrollados, ha sido comúnmente valorado como signos de “empoderamiento”. Más allá de la huída de la pobreza o de la violencia del Estado), la marcha y las consecuencias de la inmigración en el plano económico y social han sido traducidas en clave de superación y mejora general de su estatus.
Publicado en el Diario ”La Rioja” - 28 septiembre 2009
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