

(…) Las mujeres han sido en muchos casos pioneras en el proceso migratorio, desde los países de desarrollo hacia los más desarrollados, ha sido comúnmente valorado como signos de “empoderamiento” femenino. El sesenta por ciento de las migraciones de Latinoamérica, son de mujeres.
Muchos países de Latinoamérica fueron testigos de la partida de un alto número de mujeres latinoamericanas cualificadas. Los motivos para la partida son siempre diversos y en muchos casos se deben a cuestiones personales, pero no pueden ser completamente ajenos a las realidades nacionales, sobre todo cuando se dan incrementos importantes en las cifras de inmigración.
La inmigración es el cambio socioeconómico más importante en España en los últimos años. La inmigración ha modificado el estancamiento demográfico que España venia experimentando y ha dinamizado su economía. Asimismo, es un tema importante para los países latinoamericanos ya que influye su relación con España y en muchos casos monopoliza cumbres regionales o foros internacionales.
Los inmigrantes Latinoamericanos, sobre todo las mujeres, buscan una vida mejor. Dado que las condiciones estructurales que llevan a las mujeres latinoamericanas a emigrar no son factibles de cambiar en el corto plazo, las previsiones indican que la inmigración continuará. Es altamente improbable que las diferencias socioeconómicas de América Latina se modifiquen en el corto plazo o que las desigualdades entre los países latinoamericanos y los de acogida se reviertan. Se estima, asimismo, que las economías desarrolladas continúen demandando mano de obra de distinta calificación.
La gestión del creciente fenómeno migratorio se presenta, de este modo, como uno de los grandes retos para las políticas públicas de protección social. La construcción de una verdadera sociedad multicultural, que evite los conflictos sociales, es una responsabilidad política y ciudadana.
Es evidente que la inmigración con lleva al encuentro de culturas, de modos de vida que durante un largo proceso han de ir acomodándose desde la tolerancia reciproca que hace posible la convivencia
Las personas inmigrantes, en términos generales, resuelven con dificultad su disponibilidad para la integración. Ya sea por el idioma u otros factores, como las personas que vienen de Marruecos, del Africa subsahariana o de Asia, aprenden el idioma del país de acogida al tiempo en que trabajan en sectores del mercado laboral.
Esto no seda en los casos de los latinoamericanos que emigran por una combinación de factores como:
Mejorar su calidad de vida y su futuro.
Por la incertidumbre de las crisis políticas y económicas
Aproximadamente el 26% de los latinoamericanos residen en Madrid, el 21% en Barcelona, el 11% en la Comunidad Valenciana, el 8% en Andalucía, el 7% en Canarias y el 4% en Baleares. El resto de los Latinoamericanos se distribuye en porcentajes menores al 4% por el resto de España.
La gran mayoría de los inmigrantes latinoamericanos se encuentra entre los 16 y los 64 años, alcanzando el 86,23% del total. Los latinoamericanos tienen una edad media de 32 años. Esto demuestra que una de las causas más importantes para emigrar es la búsqueda de un trabajo mejor y condiciones de vida digna para su familia.
Respecto a la estabilidad documental, el 20,14% de los latinoamericanos dispone de autorización de residencia permanente.
Más allá de las cifras debe destacarse una cuestión fundamental relativa a la inmigración en general: no hay una inmigración, hay muchos núcleos distintos de inmigrantes, diferenciados por muchas razones, de entrada por el origen y, ligados a él, la lengua y la cultura. Pero también por la situación jurídico-personal en la que se encuentren: es definitivo estar en situación regular o estar en situación irregular, es decir no tener permiso de residencia. Así, quien no tiene permiso de residencia está en peligro continuo de ser expulsado, y la perspectiva de la expulsión, de ser devuelto al país de origen, de perder el trabajo y a la familia le provoca una situación de inestabilidad y de angustia continua. Por tanto, la situación de regular e irregular es enormemente distinta.
Pero también dentro de los regulares hay situaciones muy diferentes: si llevan cinco años y tienen el permiso permanente, prácticamente están en condiciones de igualdad con los nacionales, salvo el derecho del voto, (de acuerdo al convenio de reciprocidad) pero si llevan uno o dos años están sometidos a la renovación de permiso aunque la igualdad jurídica es prácticamente la misma tienen una situación de precariedad muy superior, porque pueden caer en situación irregular si no obtienen la renovación.
Finalmente también hay que tener en cuenta la situación personal de muchos inmigrantes, con las dificultades de acceso al mercado de trabajo, a la vivienda, y la presencia de familias desestructuradas por no haber podido completar el proceso de reagrupación. Por tanto, existe una enorme pluralidad de situaciones en la inmigración y ello significa que para cada grupo, cada estatus y cada persona se necesita una solución distinta o un tratamiento distinto también desde el punto de vista educativo. Además de destacar la diversidad existente en el fenómeno de la inmigración debe reseñarse su carácter general y permanente. Por un lado, la inmigración afecta a todos los ámbitos de la vida.
El reagrupamiento familiar no es fácil y este es uno de los derechos fundamentales y pilar básico para convivir e integrarse. El reagrupamiento familiar faculta la estabilidad emocional, garantiza la debida atención a los hijos menores. El reagrupamiento familiar es un eje básico de los derechos humanos por que la familia constituye el referente mas importante de la existencia personal y de la relaciones en la comunidad.
Por ello debe ser tratada de manera transversal, no se pueden buscar soluciones sólo en un ámbito sin tener en cuenta los demás. Ello significa que dentro de lo que se pueda, no deben crearse servicios especiales para inmigrantes, sino tratarlos como toda la población que se encuentra en su misma situación, salvo cuando se trata evidentemente de algún factor específico.
Por otro lado, la inmigración es un fenómeno permanente no coyuntural. Por distintas razones en las que no podemos detenernos, la inmigración seguirá creciendo en los próximos años y una mayoría formará parte definitiva de la sociedad española (…)
Ponencia (resumen)
I Congreso Internacional de Integración e Inmigración – Logroño
Casa de los Periodistas
22 de octubre de 2009
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