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La violencia económica es una de las formas más indirectas de violencia de género.

La violencia de género es un tipo de violencia física o psicológica ejercida contra cualquier persona sobre la base de su sexo o género que impacta de manera negativa su identidad y bienestar social, físico y psicológico (..)

Pero muy al margen de este tipo de violencia, que se nos comenta siempre y que está estipulado en diferentes libros de investigación, también existe otro tipo de violencia que muchas veces pasa desapercibido que es “la violencia económica”,  que sería el incumplimiento de deberes de asistencia familiar (que es el caso más conocido de los padres que no pasan alimentos para el sustento de sus hijos/as), el manejo exclusivo del dinero o el control total de la economía del hogar por parte de un integrante de la familia.

Por eso, en muchos casos, hay mujeres de clase media o alta –que tienen un buen nivel de vida– pero no pueden disponer de su dinero. También en las mujeres mayores prevalece la violencia económica por parte de sus hijos e hijas que disponen de sus bienes sin su consentimiento.

Otro dato de cómo influye el dinero en la violencia de género es que un 25 por ciento del total de las denunciantes –de violencia física, psicológica, económica, sexual, etc.–  son desempleadas, lo que nos da entender  que la falta de recursos económicos genera más vulnerabilidad  a las  mujeres y mayores trabas para poder salir de la violencia familiar .

En muchos casos –de sectores bajos, medios y altos– las mujeres se quedan como rehenes del dinero de sus parejas, para que ellos sigan manteniendo el hogar, a sus hijos o a ellas mismas y su situación de desempleadas aumenta su fragilidad.

Entre las medidas que se viene tomando hasta el momento donde que a partir de las denuncias iniciadas por diferentes organismos competentes,  hubo sentencias en las que se obligó a los padres a pagar las pensiones alimenticias para sus hijos/as, en otra prueba de que las separaciones acarrean, en muchos casos, la mayor carga económica para las madres que se quedan a cargo de sus hijos.

La violencia económica es una de las formas más indirectas de violencia de género.

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