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(...) se invita a los inmigrantes “sin papeles” a que sean donantes de órganos...

El Gobierno considera que los inmigrantes “sin papeles” deben poder donar órganos ya que, a pesar de que se les haya retirado la tarjeta sanitaria desde el pasado 1 de septiembre como consecuencia de la reforma sanitaria, así ha respondido el Ejecutivo ante una pregunta parlamentaria, acerca de que una persona inmigrante en situación administrativa irregular puede ser donante de órganos, aun no teniendo derecho a ser titular de tarjeta sanitaria.
 
Leemos, escuchamos o vemos iniciativas de trabajos dirigidos a los colectivos de inmigrantes porque aun se cuestiona de que estos ciudadanos “no están integrados en esta sociedad”, pero no existe mejor ejemplo de integración de que muchos estos inmigrantes donen  sus órganos.


En sus países de origen tienen la costumbre de no donar sus órganos, pudiendo con la salvedad que la donación sea dirigida a un familiar, (previa evaluación si son compatibles) sin embargo, en España lo hacen en la misma proporción que los autóctonos.
 
Los inmigrantes latinoamericanos, donan sus órganos en España en un porcentaje mayor que en sus países de origen, y esa predisposición a donar está directamente relacionada con su integración, información proporcionada por la Organización Nacional de Trasplantes.
 
En Latinoamérica la negativa a donar los órganos tras la muerte es mayor al 60 por ciento, y en España la negativa de esos colectivos es similar a la española, entre un 15 y un 16 por ciento, según revela un estudio realizado por la ONT y la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid.
 
Pese a que no tener “papeles” para recibir asistencia sanitaria, los inmigrantes se han integrado por completo en el sistema de trasplantes. Al final tienen una propensión a donar órganos mucho más alta que en sus países y se sienten tanto o más integrados.

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