Empezar un nuevo año como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Es un regalo demasiado grande para echarlo a perder.
¿Alguna vez te has sentido en lo mas hondo de tu ser ese deseo profundo y enorme de mejorar o de cambiar?
Si es así, no dejes que el deseo se escape, porque no todos los días lo sentirás. Si hoy sientes esa llamada a querer ser otro, a ser distinta, atrápala con fuerza y hazla realidad.
El inicio de un nuevo año es el momento para reunir las fuerzas y toda la ilusión para comenzar el mejor año de la vida, porque el que se proponga convertir éste en su mejor año, lo puede lograr.
El año nuevo es una oportunidad más para convertir la vida, el hogar, el trabajo en algo distinto. "Quiero algo diferente, voy a comenzar
bien, así será más fácil seguir bien y terminar bien.
Quizá el año pasado no fue mi mejor año, me dejó un mal sabor de boca; éste va a ser distinto, quiero que así sea, es un deseo, es un propósito, y no lo voy a echar a perder. Tengo otra oportunidad que no voy a desperdiciar, porque la vida es demasiado breve".
Un nuevo año recién iniciado: Todo comienza si tú quieres, todo vuelve a empezar…
Todo en la vida se mantiene en un constante cambio. El paso de un año a otro provoca en los individuos sentimientos encontrados en donde surgen cuestionamientos como: ¿será el próximo mejor?, ¿qué debo cambiar? y es entonces donde nos proponemos iniciar o reiniciar esos proyectos que por el día a día y situaciones de la vida vamos engavetando. Pero como siempre decimos todo dependerá entonces de nuestra percepción y caemos en la paradoja del "vaso medio lleno o medio vacío".
Crisis económica, familiar, laboral, personal, amorosa, etc. siempre tendremos como eventos cíclicos y necesarios para crecer. Son las situaciones que nos mueven y nos fortalecen para seguir subiendo un escalón más para alcanzar la cima de la montaña de nuestras vidas.
Comienza un nuevo año y con el, un mundo de oportunidades se abre ante nosotros. El momento es propicio para reflexionar internamente sobre experiencias pasadas, situaciones presentes y el porvenir. Para aprender del pasado, disfrutar el presente y construir un futuro mejor.
Si nos detenemos por un momento y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas. El ser humano construye su futuro día a día mediante sus pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente.
Siempre podemos escoger entre vivir el mundo cual lo conocemos o cambiarlo en el que deseamos, la decisión al final es de cada uno según decida ejercitar su libre albedrío.

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